jueves, 25 de julio de 2019

El amor como instrumento de decadencia personal

Abrí este blog hace seis años y esta es la primera vez que escribo, y no de la forma que pensé que lo haría, si no para compartir lo que siento con alguien, el que quiera escuchar lo que quiero expresar.

Recientemente, o tal vez no tanto, la que fue mi novia por casi seis años (irónicamente) terminó conmigo, y a pesar de mis desesperados intentos por que este hecho cambiara, ella me dejó muy en claro que no existía ninguna posibilidad de que pudiéramos resolver aquellos detalles que la llevaron a tomar esa decisión. Intenté ser lo más maduro posible al respecto y solo continuar, pero es más difícil avanzar cuando tu mejor amiga era coincidentemente tu novia y ya no puedes compartir como te sientes con nadie más.

Claro que tengo otros amigos, no soy una persona asocial, pero no son del tipo de amigos con los que puedas hablar de sentimientos, son del tipo de amigos que siempre van a estar para hablar pero no van a tener nada que decir, por lo que realmente no sirven si lo que necesitas es consuelo o alguien que pueda ayudarte a sentirte mejor. Y si a eso le sumas una familia que tampoco es muy abierta con los sentimientos, te encontrarás en mi posición, totalmente aislado de poder expresar abiertamente cualquier tipo de sentimiento negativo.

Aún así, encontré a un amigo que también tenía la necesidad de desahogar penas y comentar todas esas cosas malas que ocurrían en su vida, y en él encontré a la persona con la que podía comentar mi situación sentimental. Nos reuníamos a comentar las cosas que nos habían pasado y a hablar sobre política y actualidad para siempre terminar en problemas personales y, en mi caso, el como me había afectado la ruptura, y así poder liberar un poco la presión que tenía en mi pecho.

Aquí voy a hacer una pequeña aclaración, para que sea más fácil entender mi situación. Mi pareja y yo estuvimos, como mencioné, casi 6 años juntos en una relación de noviazgo, comenzando jóvenes hasta hace un par de meses. A pesar de la edad, yo sentí una conexión inmediata con ella, y el tiempo solo me reafirmaba este sentimiento, que yo reconocí desde el inicio como "amor", el cuál perdura aún mientras escribo estas palabras. Pero para ella el sentimiento fue desapareciendo hasta extinguirse y no ser nada en este momento.

Continuando con mi situación, y con pleno conocimiento que mi explicación anterior puede ser solo un intento vago de justificarme a mi mismo, yo sigo prendado de ella y sufriendo por no tener la oportunidad de verla, o siquiera hablar. Pero el punto más bajo, y la razón por la que escribo esto, ocurrió el día de hoy, 25 de Julio de 2019, mientras conversaba con ese amigo que me había ayudado escuchándome así como yo a él.

Mientras charlábamos quise saber si mi ex novia y él habían tenido una mala relación de amistad, ya que tuve curiosidad en ese momento, pero ahora y en retrospectiva, me arrepiento solemnemente de haber hecho la pregunta. Él respetuosamente me respondió que no era así, que inclusive de vez en cuando hablaban.

El sentimiento que recorrió mi cuerpo en ese momento fue indescriptible, una mezcla de celos, tristeza, enojo, y un vacío que nunca había sentido antes. No supe que contestar inmediatamente y solo pude decir que era bueno que ellos pudieran llevarse bien pues ambos son muy buenas personas, y no mentía en mi afirmación, pero ese sentimiento me consumía.

Y ahí me di cuenta que no podía caer más bajo que eso, era un sentimiento totalmente nuevo para mí, pero no venía solo, nunca antes había sentido mayor desprecio por mismo también. Era totalmente inocente el comentario, el solo había intentado hacerme sentir mejor hasta ese momento pero mis sentimientos eran de enojo y celos hacía la relación esporádica que él tiene con mi ex novia. Aquel sentimiento era repugnante, ominoso... Y no podía dejar de sentirme así.

En retrospectiva mi desprecio personal había surgido debido a mis constantes y recurrentes pensamientos fatalistas respecto a ella, desde que me abandonó por que tenía a alguien más, hasta pensar que todo lo había hecho mal durante la relación. También la molesta e involuntaria idea de que cada vez que mi teléfono celular vibrara iba a ser ella pidiéndome que volviéramos, aún sabiendo que ella no quería verme ni en pintura. Y por supuesto, los infinitos recordatorios de los momentos que pasamos juntos con la leyenda mental escriba en sangre "NUNCA MÁS".

Ahora solo estoy cansado, exhausto de que no pueda estar tranquilo, con el deseo profundo de que todo se termine y pueda dejar de pensar en todo esto, con un desprecio personal comparable al que sienten las personas por la peor escoria que hayan visto, luchando desesperadamente por recuperar la paz de la que solía gozar.

Comparto esto como mi preocupante actualidad, dado que no me es posible compartirla con las personas allegadas a mí, para que alguien en una situación similar o con palabras de apoyo, puedan tener la oportunidad de decir algo o leerlo de algo que les brinde un poco de paz.

Si es posible, siempre tengan en cuenta que para el amor se necesitan por lo menos dos, y que si se acaba para una de las partes no implica que para la otra parte también, todo el amor sobrante en esa persona va quedarse ahí, y como cualquier cosa natural, si no se saca va a terminar pudriéndose y volviéndose tóxico.

Con ese último pensamiento cierro esta liberación, dejo salir los sentimientos y pensamientos de mi cuerpo para intentar descansar un poco. Mi sanidad se ha visto riesgosamente mermada y no voy a soportarlo mucho más, así que esto ayuda volveré con más de mis pensamientos.

Hasta otro momento.

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