domingo, 14 de junio de 2020

Non-Playable Character

Para todos los que somos fanáticos de los vídeo juegos el termino Non-Playable Character o NPC es ampliamente conocido, pero para los que no conocen el término se refiere a aquellos personajes que no son controlados por el usuario, aquellos que tienen un comportamiento preestablecido y que solo van a actuar de la forma en la que fueron programados. Estos personajes no solo carecen de personalidad, si no que también carecen de destino, tienen un propósito y ese único propósito es la razón de su existencia, no hay nada más allá de que cumplan ese deber.

¿Alguna vez se han preguntado si son el personaje principal de su historia o son el NPC de la historia de alguien más? Es una pregunta que ha recorrido mi cabeza muchas veces, aferrándome a la idea de que vivía mi propia historia, como un personaje principal, pero el crecer y ver el panorama de una forma más amplia solo  me ayudó a darme cuenta de las cosas que puedo y las que no puedo alcanzar o tener. La realidad nos golpea fuerte en la cara y tratamos de pelear contra lo inevitable, tratamos de ignorar la verdad que yace frente a nosotros, tratamos de evadir todos los hechos que nos gritan al oído que no somos más que NPC.

Estudiar y graduarse, primero de primaria, luego secundaria, tener estudios universitarios y así poder conseguir un buen empleo, ganar dinero y seguir subiendo de puesto, casarse y tener hijos, una vida apacible con una familia amorosa que ayude a pasar una vida llena de felicidad, y terminar con deceso sin arrepentimientos y con la utópica frase "Tuve una buena vida". Ese sueño vacío se nos vende como si todos tuviésemos las mismas oportunidades para vivir tan quimérica vida, pero de nuevo, el graduarse de la primaria o secundaria ya es un algo, agregándole el poder si quiera asistir a la universidad, lograr graduarse ya parece un reto lo suficientemente complejo, y si a eso le agregamos el conseguir una empleo adecuado y bien remunerado ya el sueño parece difícil de alcanzar. Pero imaginariamente hablando, supongamos que fue posible obtener un trabajo con una paga adecuada -aún sin tener un título universitario-, todavía queda el asunto de la esposa (o esposo, o pareja, o como quieran llamarle a esa persona especial).

Encontrar a una persona que aguante todo de ti, una persona que esté dispuesta a pasar contigo por las buenas y por las malas, alguien dispuesto a soportar lo que haya que soportar... Eso no está asegurado para nadie. Yo no soy popular con las mujeres, apenas y he tenido amigas en mi vida, y conseguí novia cuando era más joven y mi metabolismo conseguí deshacerse de la mayoría de la comida que consumía. Yo sigo envejeciendo, y mi cuerpo no es lo que solía ser, mi torpeza social no ha hecho más que aumentar dada la situación global, y siento que mi relación con el género opuesto no ha hecho más que empeorar, lo que me lleva a la conclusión más lógica: Voy a estar solo el resto de mi vida.

Yo ya acepté lo que se me ha dado, y no parece que vaya a recibir nada más. Entiendo el papel que juego y veo claro mi propósito, el único en mi vida. Soy un NPC en la historia de algún personaje principal, y estoy cansado de pelear contra ese hecho, solo me hiere más.

No tengo a nadie con quién compartir mis pensamientos, y por eso los escribo en este blog. No espero que nadie los lea, pero de alguna forma me hace sentir liberado. Si algún otro NPC quiere hablar, siempre puede dejar un comentario.

lunes, 3 de febrero de 2020

Fue bueno mientras duró

Acabo de terminar de ver el último episodio de la serie Bojack Horseman en Netflix, una serie llena de altos y bajos la cuál nos invita a pensar en muchos aspectos de la vida. Una serie donde un personaje con una singular vida pasa a través de una serie de decisiones que lo llevan al desenlace de su propia historia, así como nos pasa a todos.

Esta serie me atrapó desde hace años, cuando apenas tenían alrededor de 3 temporadas y desde entonces la he seguido fielmente para poder ver el desenlace de las vidas de todos los personajes. Este viaje me ha enseñado tanto sobre ellos como de mi mismo y me ha hecho pensar en mis propias decisiones en la vida y como estas me han conducido a este momento en específico.

Me encuentro despierto pasada la media noche, escribiendo en un blog que nadie lee los pensamientos más profundos de mi cabeza, sintiendo desprecio por mi mismo y deseando que el final llegue más temprano que tarde. Ese tipo de cosas no las comparto con nadie pues en el exterior soy una persona alegre y que nunca podría pensar en algo tan macabro como el suicidio. Pero no es así, esa es una mentira que me tengo que decir a mi mismo día a día para poder convencer a los demás también.

Al terminar esta serie me sentí identificado con el sentimiento que genera ver como todas las piezas encajan donde deben ir cuando uno se quita a uno mismo del rompecabezas. Las personas encuentran ese lugar o a esa persona a la que pertenecen, lo único que impedía que los demás estuvieran bien acomodados eras tú, que te rehusabas a ver que no pertenecías a ese lugar, que molestabas a los demás. Y aquí estoy ahora, solo y sin incomodar a todas las piezas a mi alrededor, o por lo menos sin incomodar a ciertas piezas.

La soledad me ha traído melancolía, tristeza, enojo, pero también perspectiva, claridad y, de una forma incómoda, me ha enseñado que soy una persona difícil de tratar y que suele molestar a los demás por ser socialmente torpe. Por eso ahora intento pensar en mi siguiente paso, el cuál parece ser el estar solo tanto como me sea posible, lejos de incomodar o molestar a los demás, dejando que cada pieza embone al lado de sus iguales y aquellos que las complementan, para que la mayoría puedan estar completos, ser felices o acercarse a ese sentimiento tanto como sea posible.

No quiero compasión, no quiero lastima, solo quiero llevar la fiesta en paz con la mayoría con el menor sufrimiento posible, y el estar solo es la mejor forma.

Gracias por leer mis pensamientos, si es que alguien los está leyendo.